Miralo, que tranquilo está el pelotudo peludo, los jefes no ganan para sustos y el pantunflo tan fresco y tan tranquilo.
Fresco fresco casi, helado, hipotermico o tieso total, ya que el aventurero hace unos dias, descubriendo el mundo, salta aqui muerde allí, que pesado que no me deja y en una cabriola , se cayó en la piscina llena agua helada, sin saber como, pudo escalar por la escalera y el animal estaba en unas penosas condiciones cuando la jefa lo encontró, calado, casi inmovil con respiracion dificultosa, yo como buen perro viejo, le acompañé y algun lambeton le dí, pero su estado me recordó al guaji...
La jefa tomó cartas en el asunto y de forma inmediata empezó a secarlo primero con una tohalla, luego con aire caliente de un secador de pelo, dandole mimitos que me daban envidia, consiguió sacarlo del estado deplorable que tenía pero no respondía normalmente y la respiración seguia dificultosa, no se cuanta agua había tragado el animal.
y en tonces llegó el doctor, manejando el ciclomotorrr, y el pobre bond que se estaba asfixiando con su broncoespasmo sibilante, se sometió al tratamiento clásico ante estas emergencias, prednisona y salbutamol eso si a dosis perrunas, tras consulta telefónica con nuestro veterinario favorito, el tito jose luis.
Al ratito la respiracion se fué haciendo mas regular y todos no pudimos ir a dormir.
Solo la reflexión fru-fruna sobre la audacia insensata de la ignorancia y el entusiasmo juvenil, que muchas ocasiones termina en una mojada de campeonato y la intervencion urgente de los mayores tranquilos y deprimentes, bueno no siempre.